El Agera, presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2010, fue el sucesor del CCX y dio comienzo a la era moderna de Koenigsegg. Su nombre procede del verbo sueco «agera» (actuar). Estrenó un V8 biturbo en lugar del V8 con dos compresores del CCX. En la presentación de Ginebra de 2010 se anunciaron 910 CV, y el posterior Agera R usó un V8 de 5,0 litros con bastante más potencia. La revista Top Gear lo nombró Hypercar of the Year de 2010.
El Agera también aportó tecnologías que se convirtieron en señas de Koenigsegg, como las ruedas huecas de fibra de carbono «Aircore» y las Vortex Generating Rims. Se fabricó en varias variantes cada vez más extremas, entre ellas el Agera R, el Agera S y el Agera RS, y siguió en producción hasta 2018. Los últimos Agera se presentaron en el Goodwood Festival of Speed y el Jesko sustituyó al modelo.
