El W196 devolvió las Flechas de Plata a los Gran Premios por primera vez desde antes de la guerra, y dominó. Montaba un ocho cilindros en línea de 2,5 litros inclinado hacia un lado, que introdujo dos tecnologías notables: la distribución desmodrómica, con válvulas cerradas mecánicamente y no por muelles, y la inyección directa mecánica Bosch, descendiente del sistema de combustible del motor de aviación del Messerschmitt Bf 109.
Con Juan Manuel Fangio, y a su lado un joven Stirling Moss, el W196 ganó nueve de las doce carreras en que participó en 1954 y 1955, y Fangio fue campeón del mundo en ambas temporadas. Apareció en dos formas: un monoplaza de ruedas descubiertas y un espectacular «Stromlinienwagen» totalmente carenado para circuitos rápidos.
Mercedes se retiró a finales de 1955; un W196 se vendió después en una subasta por decenas de millones.
