El Audi R10 TDI hizo historia en las 24 Horas de Le Mans de 2006 como el primer auto con motor diésel que ganó la carrera, con Frank Biela, Emanuele Pirro y Marco Werner al volante. Demostró que un diésel podía ganar al más alto nivel del automovilismo.
Su base era un V12 TDI biturbo de 5,5 litros con unos 650 CV, cuya eficiencia le permitía hacer tandas más largas que sus rivales de gasolina: cuatro vueltas más por tanda que su competidor más cercano en 2006. El R10 TDI logró tres victorias absolutas en Le Mans antes de ser sustituido por el R15 TDI en 2009, inició la etapa diésel de Audi en la resistencia y confirmó el valor de la tecnología TDI.
