El BMW Z1 fue el auto que inició la línea de roadsters «Z» de BMW y sirvió de escaparate de BMW Technik, el departamento de ingeniería avanzada de la compañía. Se fabricó en pequeñas cantidades de 1989 a 1991 y era un roadster de dos plazas con el seis cilindros en línea de 2,5 litros del 325i.
Su rasgo más característico eran las puertas: en lugar de abrirse hacia fuera, se abatían en vertical hacia los umbrales, y el auto estaba pensado para conducirse con ellas abiertas. Por debajo, el Z1 estrenó una carrocería de paneles de plástico sobre un monocasco galvanizado y un diseño de suspensión trasera innovador que pasó a BMW posteriores de serie. Caro y peculiar, nunca fue un gran éxito de ventas, pero como antepasado del Z3, el Z4 y el Z8 abrió todo un capítulo de roadsters BMW.
