El Chiron, presentado en 2016 como sucesor del Veyron, recibió su nombre en honor del piloto monegasco de Bugatti Louis Chiron. Limitado a 500 unidades, tomó el concepto W16 y lo rediseñó con el objetivo de lograr mayores prestaciones y un mejor acabado.
Su W16 de 8,0 litros con cuatro turbos se actualizó a fondo hasta rendir 1500 PS, unos 300 PS más que el Veyron Super Sport, con un sistema de sobrealimentación de dos etapas rediseñado, un nuevo escape de titanio y un monocasco de fibra de carbono. El Chiron acelera de 0 a 100 km/h en unos 2,4 segundos y en su versión estándar está limitado electrónicamente a 420 km/h. Dio lugar a una familia de versiones más centradas en circuito y de récord, y fue la plataforma de los especiales de carrocería propia de Bugatti y de sus récords de velocidad.
