Bruce Meyers construyó el primer Manx, llamado Old Red, con un monocasco de fibra de vidrio. Después pasó a una carrocería de fibra de vidrio atornillada sobre una plataforma acortada del Volkswagen Beetle, y se vendieron unos 5280 kits. Esa es la forma que el mundo copió. En 1967 Meyers y Ted Mangels condujeron un Manx de La Paz a Tijuana en unas 35 horas, batiendo el récord anterior, y la publicidad trajo un aluvión de pedidos.
Después llegó el Manx 2. Meyers intentó frenar a los imitadores en los tribunales, pero no logró convencer al juez de que su diseño merecía una patente. En 2000 relanzó la empresa.
