El 356 es el punto de partida de Porsche. Su roadster «No. 1» recibió el permiso de circulación el 8 de junio de 1948, fecha que Porsche considera el nacimiento de la marca. Lo construyeron Ferry Porsche y un pequeño equipo en un antiguo aserradero de Gmünd, Austria.
Técnicamente era sencillo: el motor y la suspensión procedían del Volkswagen Beetle, que había diseñado Ferdinand, el padre de Ferry. La carrocería, ligera y aerodinámica, fue obra de Erwin Komenda. Aun así, se conducía mejor que cualquier auto asequible: era ágil, económico y rápido por su poco peso, no por su potencia. Esa idea sigue presente en todos los Porsche.
La producción pasó a Zuffenhausen y se mantuvo hasta 1965. Se fabricaron cupé, cabriolet, el Speedster aligerado, muy apreciado en California, y el Carrera con cuatro árboles de levas. En total se construyeron unos 76 000 autos. El 356 dio a Porsche sus primeras victorias en competición y la base de todos los modelos posteriores.
