El BMW M1 fue el primer superdeportivo de motor central de BMW y el primer auto desarrollado íntegramente por su división de competición. Se fabricó de 1978 a 1981 y tenía una carrocería de fibra de vidrio en forma de cuña, obra de Giorgetto Giugiaro e inspirada en el prototipo BMW Turbo de 1972. Lo movía el M88, un seis cilindros en línea de 3,5 litros y 24 válvulas con unos 277 CV, que más tarde definiría los primeros M5 y M6.
Se concibió como proyecto de homologación para el Grupo 5, pero su programa de competición se enredó con los cambios de reglamento, así que BMW creó su propio escenario: el Procar Championship de 1979-1980, en el que los pilotos más rápidos de la Fórmula 1 de la época corrían con M1 idénticos como espectáculo previo a los fines de semana de Gran Premio. El M1 fue una rareza comercial, con solo unos 450 fabricados, pero sigue siendo el auto fundacional de BMW M en espíritu.
